top of page

Disfruta el hoy



 ¿A cuántos nos pasa que, con frecuencia, estamos pensando en el día siguiente? En la cita que tenemos, en las mil tareas por hacer… Y muchas veces —diría yo, la mayoría— no nos damos cuenta de que no estamos disfrutando el momento. El minuto a minuto. El día que Dios nos está regalando para vivir y disfrutar al máximo.


Filipenses 4:6 nos recuerda: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”

¿Te ha pasado que tienes algo por resolver y le das vueltas y vueltas en la cabeza? ¿Cómo solucionarlo, cómo hablarlo, cómo alcanzar esa meta que tanto anhelas? La Palabra nos da un consejo claro y directo:


  1. Por nada estés afanado.

  2. Presenta tu situación al Padre.

  3. Da gracias, porque sí o sí, se va a resolver. Solo es cuestión de tiempo.


En Mateo 6:25–33, Jesús nos enseña que no debemos preocuparnos por qué comeremos, beberemos o vestiremos. En el versículo 32 dice que los “gentiles” buscan estas cosas —refiriéndose a quienes no conocen al Padre ni están dentro del pacto con Dios.

Pero en el versículo 33 nos da la clave: "Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Para mí, la palabra más importante de este versículo es “primeramente”. Jesús nos insta a poner a Dios en primer lugar, a ordenar nuestras prioridades. Cuando lo hacemos, todo comienza a fluir de la mejor manera.


Si obedecemos este consejo bíblico sobre cómo vivir cada día, incluso los momentos más oscuros y turbulentos se vivirán con más confianza. Sabremos que nuestro Señor nos ayudará a salir adelante, sin importar la situación.

Sé que no es fácil al principio. Pero lo importante es comenzar, incluso con cosas pequeñas. A veces, tengo varias tareas en casa durante la semana, y cada día —por más insignificante que parezca la tarea— le digo al Espíritu Santo: “¿Me ayudas?”  Y al final del día, veo cómo todo se facilitó gracias a Él.


Claro, hay situaciones que nos angustian profundamente. El corazón late con fuerza, sentimos que no sabemos cómo saldremos de eso. Pero es precisamente ahí donde se practica el cristianismo: obedeciendo y creyendo en sus consejos.


Él es el Rey de la sabiduría. Estoy segura de que, si estás atravesando un momento difícil, y lees este mensaje con lágrimas, con dudas, con dolor, con desesperanza o con debilidad de ánimo… ¡Nuestro Dios es fiel para responderte!


Cree. Preséntale en oración tu situación. Él te dará la calma y la paz que necesita tu alma.


Para concluir, querido lector, quiero recordarte las palabras del Salmo 23, fuente de consuelo y fortaleza para el alma.

Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.

 
 
 

Comentarios


  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
bottom of page