“Humildad para servir, fidelidad para cuidar nuestra generación.”
- Pastora Marcela Murillo

- 28 ago 2025
- 1 Min. de lectura
"Testimonios que inspiran, vidas que glorifican a Cristo."

Cuando Dios nos usa, debemos estar alerta y con discernimiento, porque el límite entre ser un verdadero portavoz de Su Palabra y caer en la autosuficiencia es muy delgado. Por eso, guarda siempre el temor de Dios en tu corazón: permite que sea Él quien hable, quien confirme y quien te despoje de ti mismo. Solo así, no será tu presencia la que se note, sino la gloriosa presencia del Señor.
Ese mismo principio lo vemos reflejado en la vida de Rispa, una mujer cuyo amor sacrificial y perseverante dejó un testimonio que inspiró incluso al rey David. Ella permaneció vigilando los cuerpos de sus hijos día y noche, sin rendirse ante el dolor ni las circunstancias, mostrando fidelidad, devoción y dignidad.
Su ejemplo nos recuerda que, así como ella veló por su descendencia, nosotros hoy tenemos el llamado de velar por nuestra generación a través de la oración y el testimonio, no confiando en nuestra fuerza, sino en la presencia de Dios que permanece.
Así, tanto en el servicio como en la vida diaria, el verdadero fruto no está en cuánto hagamos por nosotros mismos, sino en cuánto permitimos que Cristo sea visto en nosotras.



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