La Fidelidad que Trae Bendición
- Pastor Rubén Saborío

- 13 sept 2025
- 2 Min. de lectura

En la vida cristiana, cada decisión es trascendental. No solo nos impacta a nosotros, sino también a las generaciones que vienen después. Hoy quiero compartir una enseñanza inspirada en un testimonio real, que refleja cómo la fidelidad a Dios abre puertas de bendición para nuestro futuro y el de nuestra familia.
1. Buscar la Voluntad de Dios
Cuando dos personas deciden unirse, lo primero no debe ser la emoción o la atracción, sino la oración. En el testimonio que comparto, esta pareja comenzó su relación orando y preguntándole a Dios si era Su voluntad que estuvieran juntos. El Señor les respondió, confirmando varias veces que su matrimonio estaba dentro de Su plan.
Enseñanza: No te apresures. Busca la dirección de Dios con un corazón sincero. Él siempre responde a quienes lo buscan.
2. Resistir la Tentación
La prueba más grande vino cuando la tentación tocó a su puerta. Antes del matrimonio, hubo un momento de debilidad. Sin embargo, ella decidió mantenerse firme, recordando que el matrimonio es un pacto santo y que los hijos deben nacer bajo esa cobertura de bendición.
Enseñanza: La tentación puede parecer fuerte, pero la obediencia a Dios es más poderosa. Resistir hoy trae un fruto de bendición para el mañana.
3. La Recompensa de la Obediencia
El resultado de esa fidelidad no se hizo esperar. El hijo que nació de esa unión fue fruto de un amor humano, pero sobre todo, de un pacto guardado delante de Dios. Hoy ese niño crece bajo la bendición del Señor, porque sus padres decidieron honrar a Dios primero.
Enseñanza: La obediencia nunca es en vano. Tus decisiones de hoy bendicen o afectan el futuro de tus hijos y de tu familia.
Conclusión
La fidelidad a Dios siempre tiene recompensa. A veces, decir “no” a la tentación parece doloroso o difícil, pero cada vez que decides obedecer al Señor, siembras una semilla de bendición para tu vida y para tus generaciones.
Como dice Proverbios 10:22: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.”
Que tu matrimonio, noviazgo y familia se mantengan firmes en la voluntad de Dios. Solo así podrás vivir bajo la verdadera bendición que permanece para siempre.



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