top of page

Santos o Demonios


Costa Rica ha adoptado costumbres foráneas que, lejos de enriquecer nuestra cultura, han abierto puertas espirituales peligrosas. Es doloroso ver cómo familias decoran sus hogares con símbolos que exaltan el reino de las tinieblas: brujas, hechiceros, calaveras y figuras que celebran la muerte.


La Palabra de Dios dice: "Mi pueblo perece por falta de conocimiento" (Oseas 4:6). Es inaudito que padres y madres permitan que sus hijos se disfracen abrazando la muerte, la destrucción y el engaño.


Halloween significa literalmente “víspera de todos los santos”. Sin embargo, sus raíces se remontan al festival celta de Samhain, que marcaba el fin del verano y el inicio del invierno. Los celtas creían que esa noche el velo entre el mundo de los vivos y el de los muertos se debilitaba, permitiendo a los espíritus transitar entre ambos reinos.


En el plano espiritual, esto representa una noche de invocación demoníaca, donde se abren portales que dan derecho legal a Satanás y sus demonios para operar con destrucción, maldición y muerte. Por eso, la Iglesia debe pararse firme en la brecha, orar y cubrir nuestra nación con la sangre de Cristo.


En vísperas de esta celebración, se incrementan las muertes en carretera, los índices de violencia aumentan y la maldad se propaga. Esto no es coincidencia. Es evidencia de una guerra espiritual activa.

"Mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo." — 1 Juan 4:4"No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados..." — Efesios 6:12

La Iglesia de Jesucristo ha sido llamada a establecer el Reino de Dios en la tierra y resistir toda obra del enemigo. Vivimos tiempos donde la brujería, la hechicería, la santería y las magias negras y blancas se manifiestan abiertamente. Aunque parezcan inofensivas o “culturales”, son instrumentos del enemigo para abrir puertas de opresión y confusión.

Pero la Iglesia tiene autoridad:

"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones..." — Lucas 10:19

No es una guerra visible. Es espiritual. Cuando la Iglesia ora, fortalezas invisibles que afectan familias y territorios son derribadas.

"Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios..." — 2 Corintios 10:4

Hoy, las tinieblas no se ocultan. Se publican en redes sociales y medios de comunicación. Incluso se ha abierto una iglesia de la Santa Muerte en Costa Rica. ¿Por qué? Porque la Iglesia ha dejado de ser luz y sal. Solo un remanente se ha levantado a guerrear.

Cada vez que el pueblo de Dios ora, el reino de las tinieblas retrocede. El enemigo teme a una Iglesia que ora unida y con autoridad.


Jesucristo dijo:

"Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra." — Mateo 28:18

Esa autoridad fue transferida a nosotros, su Iglesia. Somos embajadores del Reino. La oración no es una opción; es un arma. Cuando oramos en el nombre de Jesús, se activan los ejércitos celestiales, se rompen maldiciones y se libera el poder del Espíritu Santo.


Estas señales seguirán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios." — Marcos 16:17


No temas a brujas, hechiceros ni iglesias satánicas. Cuando Dios está con nosotros, nada ni nadie puede estar contra nosotros.

La oración es nuestro escudo. Es como levantar un muro de fuego alrededor del pueblo de Dios.

"Y yo, dice Jehová, seré para ella muro de fuego en derredor..." — Zacarías 2:5

Cuando la Iglesia se levanta en intercesión:

  • Los conjuros se deshacen

  • Las maldiciones se revierten

  • Las trampas del enemigo quedan expuestas

  • Se abren los cielos

  • Se establece la victoria de Cristo

"Despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz." — Colosenses 2:15

Te invito a declarar en voz alta:

  • Cubro mi vida, mi casa y mi familia con la sangre del Cordero.

  • El fuego del Espíritu Santo consume todo altar levantado en mi contra.

  • Jesucristo es mi Señor, y toda rodilla se dobla ante Su nombre.

  • La Iglesia avanza en poder, autoridad y gloria, y las puertas del infierno no prevalecerán.


Este 31 de octubre, mientras se celebra la noche de brujas, te invito a levantarte en oración y guerra espiritual por tu familia, tu ciudad y tu nación. Costa Rica le pertenece a Jesucristo. Él tiene todo el dominio, el control y la autoridad.

Nunca olvides que estamos tomados de la mano del Vencedor. Que Dios te bendiga y te dé sabiduría.

Un pueblo que ora es un pueblo que camina con las manos levantadas: en una mano lleva el escudo de la fe, y en la otra empuña la espada del Espíritu.

2 Reyes 6:16-17--No tengas miedo —respondió Eliseo—. Los que están con nosotros son más que ellos.

Entonces Eliseo oró: «Señor, ábrele a Guiezi los ojos para que vea». El Señor así lo hizo y el criado vio que la colina estaba llena de caballos y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

 
 
 
  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
bottom of page