top of page

De víctima a victorioso, cómo Dios restauró mi identidad

"Testimonios que inspiran, vidas que glorifican a Cristo."


Quiero compartir algo muy personal, no para recordar el dolor, sino para que otros sepan que hay esperanza y que Dios puede sanar cualquier herida.


Testimonio # 7


Cuando era pequeño, vivía en Lomas del Río Pavas. Como cualquier niño, me encantaban los carritos; podía pasar horas jugando con ellos. Un día, un hombre me mostró unos carritos que tenía y me invitó a su casa. Pensé que sería un momento divertido, pero en ese lugar mi inocencia fue robada: me violó.


A esa edad, no entendía lo que pasaba ni cómo procesarlo. Además del dolor físico y emocional, había algo más: yo no tenía claridad sobre quién era, no tenía identidad. Me sentía perdido, como si me hubieran arrebatado la capacidad de decidir y de soñar.


Pero Dios no me dejó allí. Él vino a mi vida, me mostró quién soy en verdad y me devolvió la identidad que me habían quitado. Me enseñó que, aunque el pasado duela, no tiene por qué definir mi futuro.


Tiempo después, vi a ese hombre en la calle. Y lo más sorprendente es que no sentí odio ni rencor. Porque entendí que el odio es una cadena que nos ata, y que solo el perdón rompe esas cadenas. No significa justificar lo que pasó, sino liberarme de su poder sobre mí.


Hoy puedo decir que Dios cambió mi vida. Él sanó lo que parecía imposible de sanar, me devolvió la dignidad y me enseñó a vivir en libertad. Mi historia no termina en el abuso: mi historia continúa en la victoria que Dios me dio.

El abuso dejó marcas en mi vida, pero no definió mi destino. Aprendí que el perdón no borra lo ocurrido, pero sí sana el corazón y rompe el poder del pasado sobre nosotros. Hoy camino libre, con una identidad restaurada por Dios, y con la certeza de que ninguna herida es tan profunda que Él no pueda sanar. Si mi historia puede ayudar a que otro encuentre esperanza, entonces todo este dolor se transforma en propósito.

Salmos 147:3-Él sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas.

Comentarios


  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube
bottom of page