No Soy Lo Que Fui, Soy Lo Que Cristo Hizo en Mí
- Pastor Rubén Saborío

- 27 sept 2025
- 2 Min. de lectura

Fallé. No lo voy a negar. Pronuncié palabras que no debía decir, herí con mi boca cuando pude haber optado por el silencio. Reconocí mi error e hice la llamada para pedir perdón... pero, en ese mismo intento, volví a fallar. No fue fácil aceptar que, una vez más, me había equivocado.
Sin embargo, lo más duro no fue caer, sino sentir el peso de las miradas, los comentarios y los juicios. Personas que decían amarme en Cristo empezaron a recordarme, una y otra vez, lo que hice. No hablaban de mi presente, sino de mi pasado. Lo más triste es que muchos de ellos eran cristianos.
Por un tiempo, me sentí completamente atrapada en la culpa. Pero un día, la verdad me golpeó: si Cristo me perdonó, no necesito vivir prisionera de lo que otros piensen o digan de mí.
Él me levantó, me limpió y me dio nuevas fuerzas para seguir adelante.
Hoy camino con cicatrices, sí, pero también con una esperanza inquebrantable.
Sé que fallé, pero también sé que no me quedé en el suelo. Jesús me dio otra oportunidad, y aunque algunos todavía se aferren al juicio, yo decido mirar a la cruz.
La Palabra es clara en Romanos 8:1: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús." Hago esta verdad mía cada día. No vivo bajo la condena de los hombres, sino que vivo bajo la gracia inmensurable de Dios.
Si tú también has fallado, si sientes el peso de tu pasado o el juicio de los demás, quiero decirte esto:
No eres lo que hiciste, eres lo que Cristo hizo en ti.
No escuches la voz del juicio. Escucha la voz del amor de Dios que te llama a levantarte y seguir adelante.
¿Te sientes identificado?
¡Deja un comentario y comparte tu experiencia! ¿Cuál es el versículo que te recuerda que estás libre de condenación?



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